Domingo 14 de Abril de 2024

EFEMÉRIDES NECESARIAS

7 de marzo de 2023

ORIGEN DEL DÍA DE LA MUJER

La historia occidental plantea que el origen del Día de la Mujer está vinculado a una masacre en una fábrica en Nueva York y establecido por Estados Unidos como fecha festiva. El objetivo de esto fue eliminar de la cultura que el Día de la Mujer tiene una génesis revolucionaria, vinculada al movimiento obrero y fue institucionalizada por primera vez en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. De esta manera, se le quita a la fecha la sensibilización y su mensaje feminista.

Por Fernando Barbarán

 

Contexto histórico

 

El Día Internacional de la Mujer Trabajadora y Revolucionaria, también llamado Día Internacional de la Mujer, conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona.

El desarrollo de la historia, de un tiempo a esta parte, fue redactado mediante diversas formas de documentación, por los varones que empoderaban las historias de, valga la redundancia, los varones. Existen, sin embargo, testimonios sobre mujeres que fueron paradigmáticas en las luchas feministas para ocupar lugares como el campo científico, el campo de la guerra, el campo político, el libre pensamiento y la liberación en general.

Pero es durante la Revolución Francesa que la mujer tomó conciencia, por primera vez y de manera colectiva, de su situación social. Marchando hacia Versalles, junto a los hombres, las mujeres parisinas reclamaron la igualdad social bajo el lema «libertad, igualdad y fraternidad». Sin embargo, el documento símbolo de este proceso de cambio mundial que le otorgaba a la burguesía la posición de clase dominante, fue denominado como “Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano”. Por más que ellas hayan marchado, hayan participado de la toma de la Bastilla, se hayan organizado y en muchos casos hayan mantenido las estructuras de la vida de los protagonistas que tuvo la Revolución Francesa ayudándolos en las tareas del hogar, de sus trabajos y la de sus hijos, la resolución final de ese momento histórico fue un documento que no la ponía como participante y donde todavía no se les reconocían sus derechos. Hubo un intento de crear un instrumento parecido por un grupo de mujeres lideradas por Olympe de Gouges que redactaron la “Declaración de los Derechos de las Mujeres Ciudadanas” y es uno de los primeros documentos históricos que propone la emancipación femenina en el sentido de la igualdad de derechos o la equiparación jurídica y legal de las mujeres en relación a los varones. Incluía temas aun no reconocidos en varias partes del mundo como: igualdad entre el hombre y la mujer en todos los aspectos de la vida pública y privada, incluyendo la igualdad con el hombre en el derecho a voto, en el acceso al trabajo público, a hablar en público de temas políticos, a acceder a la vida política, a poseer y controlar propiedades, a formar parte del ejército, el derecho al divorcio; incluso a la igualdad física así como el derecho a la educación y a la igualdad de poder en el ámbito familiar y eclesiástico y hasta el reconocimiento paterno de los hijos fuera del patrimonio.

Pero la burguesía quería sus esposas en las casas y las mujeres del proletariado trabajando. Así es que los primeros grupos feministas y el movimiento obrero compartieron la lucha por la reivindicación de derechos a partir del Siglo XIX. Tendrán como gran aliado teórico el libro de Friedrich Engels, publicado en 1884, “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado”. En su escrito, Engels habla sobre la evolución familiar y explica cómo se llega a la familia monogámica la cual él considera, dentro de la estructura de su teoría sociológica, como la familia actual y civilizada; la caracteriza fundada en el predominio del hombre: su fin expreso es el de procrear hijos cuya paternidad sea indiscutible para garantizarlos como herederos directos. Escribe, además, que en la familia monogámica, los lazos conyugales son más sólidos, pero pueden ser disueltos sólo por decisión del hombre. Ejemplifica además que en el Código Napoleónico del Siglo XIX se le concede expresamente al hombre la posibilidad de ser infiel. Entonces, así los movimientos feministas van tomando nota y creando una conciencia distinta a las que históricamente, las instituciones hegemónicas, fueron definiendo el rol de la mujer en la sociedad.

De la conclusión teórica de Engels sobre las estructuras familiares y sociales de occidente es que las referentes feministas toman mayor iniciativa para acabar con el patriarcado y ponderar el rol de la mujer. Así surgieron grandes personajes referentes del feminismo como:

 

Inessa Armand

  • Escritora, profesora
  • Militante del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia
  • Fundadora de diversas escuelas para obreros y campesinos en Rusia y Francia
  • Organizadora de la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas

 

Rosa Luxemburgo

  • Doctora en Ciencias Jurídicas
  • Filósofa, activista, economista
  • Militante del Partido Socialdemócrata de Alemania
  • Integrante de la Liga Espartaquista
  • Participante de la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas

 

Clara Zetkin

  • Profesora, activista feminista
  • Parlamentaria de la República de Weimar
  • Luchadora por los derechos de la mujer
  • Militante del Partido Socialdemócrata de Alemania
  • Integrante de la Liga Espartaquista
  • Participante de la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas

 

Nadezhda Krúpskaya

  • Pedagoga/Institutriz
  • Escritora
  • Creadora del sistema educativo soviético
  • Desarrolladora de las bibliotecas rusas
  • Compañera de Vladimir Lenin
  • Participante de la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas

 

Aleksandra Kollontai

  • Escritora, activista feminista
  • Primera mujer de la historia en ocupar un puesto en el gobierno de una nación
  • Participante de la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas

 

Conferencia Internacional de las Mujeres Socialistas

 

Todas las personalidades mencionadas tienen algo en común, la Conferencia de Mujeres Socialistas realizada por segunda vez en Copenhague en 1911 donde además de reiterar las demandas por sufragio universal para todas las mujeres, la posibilidad de ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo, a la formación profesional, a la no discriminación laboral, entre otros derechos, propusieron crear una fecha conmemorativa que se denomine el Día Internacional de la Mujer Trabajadora haciendo honores a las mujeres alemanas que el 8 de marzo de 1900 dirigieron al Reichstag una serie de peticiones para exigir el acceso a la universidad y a la posibilidad de presentarse a elecciones. Clara Zetkin fue la principal impulsora de la oficialización de la fecha durante la Conferencia en Copenhague.

 

Primera conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora

 

Como decía, el vínculo entre el feminismo y el movimiento obrero es estrecho y tienen sus orígenes también juntos. Al año siguiente de la Conferencia de Mujeres Socialistas y la oficialización del 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora, se desarrollan en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza manifestaciones en honor a la fecha. Todos los reclamos públicos en estos países tuvieron reclamos laborales como consignas: derecho al voto femenino, posibilidad de ocupar cargos públicos, derecho al trabajo, a la capacitación y al desarrollo laboral y a la no discriminación en ámbitos de trabajo.

 

Institucionalización del 8 de Marzo

 

Las dos primeras décadas del Siglo XX en Europa fueron muy convulsionadas. El movimiento obrero luchaba fervientemente por sus derechos como así también eran reprimidos brutalmente, los regicidios de los últimos monarcas acababan con imperios centenarios y comenzaba una de las guerras más sangrientas, la humanidad dejaba de aceptar la explotación del hombre por el hombre y soñaba por una sociedad más justa al precio que sea. Uno de los grandes hechos en la historia del siglo pasado fue la Revolución de Octubre, esta trajo algo inédito a los ojos de los hombres y mujeres de todo el mundo: por primera vez, los que nunca habían tenido el poder lo conquistaban arrancando el problema de raíz y proponiendo un nuevo mundo. Por supuesto, los derechos de la mujer era uno de los estandartes de esta nueva propuesta.

Entonces es donde aparece de nuevo la figura de Aleksandra Kollontai. Una vez consolidado el Estado Soviético, Kollontai es designada como Ministra de Bienestar Social y desde allí logró conseguir derechos y libertades de las mujeres como nunca antes:

  • Liberalización de las relaciones familiares
  • Liberalización de las relaciones sexuales
  • Sufragio femenino
  • Remuneración igualitaria
  • Derecho a la educación
  • Derecho a servir en el ejército y cargos gubernamentales
  • Divorcio legal
  • Aborto legal
  • Beneficios sociales en forma de salarios de maternidad, guarderías y hogares para los niños
  • Creación del Departamento de la Mujer dentro de su Ministerio: organismo dedicado a promover la participación de las mujeres en la vida pública y en proyectos sociales. Promovió desde este Departamento, además, la lucha contra el analfabetismo.
  • Promovió la educación mixta
  • Institucionalización del 8 de marzo como Día de la Mujer Trabajadora y Revolucionaria en 1922.

 

Entonces fue finalmente esta la institucionalización oficial del 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer, a nivel estatal y como fecha festiva en la incipiente Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Desde sus orígenes en la Unión Soviética la fecha comenzó a celebrarse en distintos países. Es recién en 1975 (53 años después) que la Organización de las Naciones Unidas proclama el 8 de marzo como “Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional” lo que llevó a que finalmente la mayoría de países adhieran y oficialicen la fecha. Este es el origen del Día Internacional de la Mujer, en la república obrera, campesina e igualitaria de género.

Estados Unidos no sé qué mete sus narices en esto. El incendio en la fábrica Triangle Shirtwaist de Nueva York, no tiene nada que ver con el origen. No obstante, está bien que se reivindique la memoria de las 129 compañeras que murieron encerradas en ese establecimiento en llamas por la impunidad de sus patrones. Pero, sí hay que aceptar que la historia del Día de la Mujer y del mensaje revolucionario de la fecha está amainado a la cultura popular, justamente para eso, para disminuir el contenido ideológico del 8 de marzo, la Conferencia de Mujeres Socialistas, la Unión Soviética y la lucha feminista y obrera.

 

Así como con el tiempo se fue recuperando de alguna manera la sensibilización de la fecha y el hecho de regalar flores ya es más una ofensa que un buen gesto, también es necesario recuperar el origen histórico de la fecha para repensarnos el rol de la mujer, la necesidad de la lucha y alcanzar así finalmente la participación de la mujer en la sociedad en igualdad con la de los varones. Por esto, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora y Revolucionaria es una Efeméride Necesaria.

 

 

FERNANDO BARBARÁN
Columnista en La Columna NOA
Columnista en Radio Novgorod
[email protected]
3875206852

 

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