Domingo 14 de Abril de 2024

EFEMÉRIDES NECESARIAS

16 de abril de 2023

SALTA LA FEUDAL

En un análisis muy somero sobre la simbología de la ciudad salteña, nos damos cuenta que los gobiernos salteños de estos últimos 440 años se han esmerado en mostrar su posición ideológica, con esto sus intereses finales. Esto explica por qué Salta sigue teniendo características de un sistema feudal como ser la omnipresencia de la Iglesia Católica en las decisiones de la sociedad, la concentración de riquezas y poder político en pocas familias e indicadores graves en pobreza, desempleo, desigualdad social, falta de viviendas, violencia de género, entre otros.

Solo algunos ejemplos:

 

Fundador: Hernando de Lerma es una de las figuras más representativas de la ciudad por ser su fundador. Tiene una estatua de bronce en la Plaza Güemes (si, un español en la plaza del revolucionario), una calle céntrica con su nombre, un barrio de la ciudad en su honor y un valle de la provincia. Poco se sabe de la historia de Hernando de Lerma, porque mucho no se puede contar. Este conquistador y explorador español que se hacía llamar “Licenciado” por sus conocimientos en leyes, era un estafador buscavida que tuvo la suerte de convencer a la Corona Española para que le financien un viaje a Lima. Una vez en la capital del Virreinato del Perú, logró juntar un grupo de personas que lo acompañaron hacia Santiago del Estero con el objetivo de comerciar productos. Pero los planes de Hernando de Lerma eran poder apropiarse de alguna ciudadela de las recientemente fundadas en el territorio al sur del Virreinato del Perú. Así fue que logró apresar al gobernador santiagueño Gonzalo de Abreu, torturándolo durante su encierro, expropiándole todos sus bienes, persiguiendo a sus familiares y finalmente dejándolo morir en la cárcel. Mediante prácticas totalmente abusivas de poder, instaló un régimen de terror en Santiago del Estero que rápidamente le significó hacerse de muchos enemigos. Por esta razón y, aprovechando las ventajas del conocido valle de Salta por donde circulaban las carretas que viajaban desde Lima hacia el nuevo puerto que se había fundado en el Río de la Plata (Buenos Aires), Hernando de Lerma decidió fundar una nueva ciudad. Le solicitó permiso al rey de España Felipe II para la empresa, a través del virrey Francisco de Toledo (otro que tiene homenajes en la ciudad). El 16 de abril de 1582, Hernando de Lerma pasa a la historia auto referenciándose al llamar a la nueva ciudad como Ciudad de San Felipe y Santiago de Lerma en el valle de Salta. En pocos años, nuevamente abusando del poder, encarcelando gente y asesinando opositores, muchas veces de maneras crueles, Hernando de Lerma vuelve a ganarse el odio de un conjunto grande de la sociedad, sin embargo, no lograban denunciarlo ante la Real Audiencia de Charcas por sus contactos con estos. Finalmente, logran apartarlo del cargo de jefe comunal, porque Don Lerma había contratado gente para trabajar en el Cabildo que no cumplían con los requisitos y honores otorgados por el Virreinato. Es decir que Hernando de Lerma cae por nepotismo y por sobre contrataciones que hicieron enfurecer a sus aliados políticos y no por los crímenes cometidos. Toda una cuestión de plata. Hernando de Lerma muere en Madrid encarcelado.

 

Iglesia Católica: Es necesario nombrar la cantidad de templos que han construido a pocos metros entre ellos la Iglesia Católica en la ciudad de Salta. Catedral, San Francisco, La Merced, La Viña, solo por mencionar algunos. Esto resulta de la cantidad de hectáreas que les fueron entregados a los obispos durante años y de la facilidad de conseguir dinero estatal para la construcción de monumentales iglesias, una característica clásica de la ciudad. En la actualidad, la Arquidiócesis de Salta es dueña de las hectáreas de mayor valor de la ciudad: Calle Belgrano desde Balcarce hasta Dean Funes y obtiene dinero de las rentas, además de los subsidios estatales y otros negocios en paralelo, como ser la educación.

 

Colegios privados: Pasemos a la educación entonces. La mayoría de los colegios privados de la ciudad de Salta, no solamente fueron creados bajo el amparo de la Iglesia Católica, sino que se hicieron con fondos tanto de esta como el Estado. Varios de estos institutos educativos funcionan además gracias a los grandes subsidios que reciben para poder mantener un nivel de arancelamiento. Eso sí, por más barato que cuesten, no cualquiera puede entrar. Hoy en día, en la sociedad salteña, haber cursado estudios primarios y secundario en uno de estos colegios, es símbolo de pertenencia de clase.

 

Universidad Católica de Salta: Fundada una década antes que la Universidad Nacional, la “Católica” fue, junto con los colegios privados religiosos, la formadora de la clase dirigente salteña y lo sigue siendo.

 

Patronos y vírgenes: Más allá de los santos patronos oficiales y fundacionales como San Felipe y Santiago, o el Señor y la Virgen del Milagro, en Salta abundan las festividades religiosas. Cada mes es el turno de la procesión de algún santo o alguna virgen. Se organizan eventos, misas, desfiles y niños, niñas y adolescentes tienen que salir con sus uniformes de gala a acompañar las imágenes de estos personajes fantasiosos.

 

Espacios públicos: Cada vez que se construyó, inauguró o designó un nuevo espacio comunal, siempre se enalteció la figura de lo español-conquistador, de la religión católica o de la clase dirigente salteña:

  • Plazoleta IV Siglos: Como dije previamente, en esta se encontraba la estatua del Virrey Toledo hasta no hace mucho tiempo.
  • Plaza 9 de Julio: Si bien ahora se encuentra la estatua del General Arenales al centro, antes había una pirámide gótica con una referencia al primer dictador de la historia argentina, José Félix Uriburu.
  • Calle España: Es bien céntrica, pasa por la Catedral y su nombre fue establecido para simbolizar la posición de la sociedad salteña durante la Guerra de la Independencia.
  • Plaza Güemes: En la plaza que debería ser en honor al general independentista, hay una estatua al español conquistador y criminal Hernando de Lerma. Encima mira fijo a la Legislatura Salteña, como dando órdenes sobre qué leyes aprobar y medidas adoptar.
  • Plaza España: El nombre habla por sí solo, pero recientemente le hicieron un homenaje a Martín Miguel de Güemes en esta plaza. Es como si quisieran definitivamente acabar con la imagen revolucionaria del general.
  • Principales arterias: Avenida Reyes Católicos, Monseñor Tavella, John Fitzgerald Kennedy, entre otras incomprensibles.
  • El principal estadio de la ciudad se llama Padre Ernesto Martearena.
  • Hospital San Bernardo, Hospital Papa Francisco.
  • Volviendo a Güemes, al general no solamente lo mandaron a los márgenes de la ciudad de aquel entonces, sino que además le metieron una cruz de hierro a sus pies como para marcarle la cancha y, la clase dirigente que lo entregó a los españoles, le construyeron su club social al lado.
  • Cerro San Bernardo, Cerro de la Virgen.
  • Barrio San José, Juan Pablo II, Ciudad del Milagro, Hernando de Lerma, San Antonio, San Telmo, San Carlos, entre otros.
  • La calle Caseros nunca más volvió a llamarse Eva Duarte. No sabemos que hay un instituto de salud mental que se llama Miguel Ragone, solamente le decimos “el loquero”.

 

Escudo de armas: Como no podía ser de otra manera, el escudo de la ciudad de Salta posee un conquistador español en su centro. Los cerros de la ciudad y el Río Arenales. Lo único que le aceptaría sería ser el hecho que aparece un perro, ya que es una imagen característica también la de los canes callejeros merodeando la ciudad, buscando alimentarse o un lugar cálido para dormir. Una vez hubo un intento de poner la figura de un indígena en el escudo, claro, haciendo referencia a los habitantes originarios del valle de Salta que le dieron nombre a la región, pero obviamente no fue aceptado.

 

Entonces, haciendo un análisis micro histórico sobre los símbolos principales de urbanismo o entidades públicas, podemos hacer un primer acercamiento a la estructura social salteña y la posición ideológica de la clase dominante. De esta manera, podemos entender también, como la clase dirigente salteña siempre fue de la misma estirpe. De raíces conservadoras, viviendo cómodamente de los tributos reales, luego expropiándose de tierras productivas y esclavizando comunidades originarias, apoyando dictaduras militares o haciendo híper negociados sobre la base del manejo estatal como ser la liquidación del Banco de la Provincia, Salta Forestal o Aguas de Salta; todos se fueron configurando bajo esta subjetividad social. Por eso nos podemos encontrar en un mismo espacio político a un Alfredo Olmedo y sus discursos religiosos y morales (más no así sus prácticas), como un José Muratore, un bandolero local tipo sheriff de la intendencia; o personajes de la prensa vernácula vinculados a eternos legisladores cómodos en sus sillones parlamentarios y sus dietas. Por detrás de todos ellos hay un orden establecido, un grupo de familias de una sociedad que instituye, dirige y somete. Mientras, el salteño de a pie está a gusto con que no haya manteros o carreros y a la vez se queja de la suba del boleto del transporte público. O se ofusca seguido con los subsidios estatales, pero va contento a dejar a sus hijos a un colegio privado, religioso y ultra subsidiado por ese mismo Estado.

 

Quien lea estas líneas y no reconozca la ironía del texto, seguro me tildará de jujeño o tucumano. Pero no es así. Quiero mucho a mi ciudad y sé que podría ser más justa. Es el lugar donde vivo y cuna del club que amo: el Centro Juventud Antoniana. Pero no quita que su nobleza y lealtad sean para una clase conservadora, con prácticas oligárquicas.

 

 

 

FERNANDO BARBARÁN

Columnista en La Columna NOA

Columnista en Radio Novgorod

[email protected]

3875206852

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