Domingo 14 de Abril de 2024

EFEMÉRIDES NECESARIAS

24 de diciembre de 2023

TREGUA DE NAVIDAD: FÚTBOL, CAMARADERÍA Y DESOBEDIENCIA MILITAR

El 24 de diciembre de 1914, en plena Primera Guerra Mundial, soldados de los bandos alemanes, franceses e ingleses decidieron declarar una tregua informal y compartieron una Navidad sin banderas, sin fronteras, sin órdenes de las élites gobernantes.

CONTEXTO BÉLICO

 

La Primera Guerra Mundial llevaba unos cinco meses de iniciada y las tropas alemanas se encargaban de defender territorios conquistados en Bélgica y el norte de Francia. Las tropas franco-británicas, habían sido replegadas hasta Aisne (Francia), donde se habían acuartelado. Esto dio origen a una línea de trincheras de ambos bandos que iban desde el Mar del Norte hasta Suiza. Esta línea enfrentaba a pocas distancias a los ejércitos enemigos, dejando en el centro una línea de territorio prácticamente sin bandera. Las líneas de trincheras sufrieron muy pocos cambios hasta el final de la guerra, caracterizando a la Primera Guerra Mundial por ser uno de los conflictos armados donde más se utilizó este método de batalla.

Llegado el mes de diciembre de 1914, hubo varias iniciativas de declarar la paz. Desde organizaciones feministas hasta el Vaticano pedían que se terminen las hostilidades antes de fin de año. Los movimientos socialistas hicieron lo propio y rechazaban fervientemente la guerra por ser imperialista y estar enviando al frente a las clases trabajadoras a pelear por una causa ajena a sus intereses. Y bastante razón tenían, ya que las condiciones de la vida en las trincheras era bastante inhumana: los soldados, los que no morían, sobrevivían hacinados, con hambre, enfermedades, frío, gangrenas. Daban su vida sin sentido.

 

NOCHEBUENA

 

El Káiser alemán Guillermo II, en una acción bastante frívola, decidió levantar la moral de sus ejércitos enviándoles raciones abundantes de alimentos, alcohol, tabaco, arbolitos y decoraciones de Navidad.

La jornada del 24 de diciembre de 1914, sin escucharse ruidos de artillería, en una tarde bastante calmada, a comparación de la tensión de los días anteriores, los alemanes empezaron a armar sus árboles de Navidad, a entonar villancicos con la voz elevada y de a poco comenzaron a recibir respuestas de parte de los soldados británicos y franceses del frente. Los alemanes cantaban “Noche de Paz” en su idioma y del frente completaban la canción en francés o en inglés. Entre risas y simpatía, los cánticos fueron extendiéndose a lo largo de las trincheras. De repente un grupo de soldados, de ambos bandos, decidieron salir de los agujeros y encontrarse con sus pares en el medio de la trinchera, en ese terreno que les daba la sensación de ajeno a las dos partes. La tregua informal, espontánea y fraterna había comenzado.

Los combatientes soltaron las armas por un rato y estrecharon sus manos. Se dieron reuniones espontáneas y se intercambiaron postales, comidas, bebidas, cigarrillos. Entonaron canciones, compartieron sobre sus culturas. En algunos casos, aprovecharon para poder rescatar cadáveres y darles un entierro digno. Otros pudieron para rescatar prisioneros de guerra. Algunos se tomaron fotografías y escribieron cartas para sus familiares.

El punto máximo de fraternidad y unión fue cuando entre las tropas germanas y las anglosajonas organizaron un partido de fútbol, que los mantuvo entretenidos, des-uniformados y lo más alegres que habían estado en los últimos meses.

Compartían, simplemente eso. Función básica del ser humano, a pesar que nos quieran confundir diciéndonos que lo colectivo es malo.

 

 

DESOBEDIENCIA

 

Los oficiales se encontraban bastante alejados de las trincheras y cuando escucharon gritos de camaradería, música y alegría, explotaron de la bronca. En ambos bandos ordenaron inmediatamente el cese de la tregua y la reanudación de las hostilidades, pero el compañerismo fue tan intenso que nadie acató las indicaciones de sus superiores.

Por supuesto que los oficiales, los que no combatían cuerpo a cuerpo, tuvieron otras formas de atacar la tregua. Por ejemplo, destruyeron las cartas que los soldados escribieron a sus familiares durante esos momentos, para evitar que se cuente la historia de pacifismo que se vivía en el frente de batalla; también confiscaron los negativos de las fotos tomadas cuando cantaban, bailaban o jugaban a la pelota. Algunas cartas y fotografías se salvaron de la censura y pudieron reconstruir lo acontecido.

Pero la ira desatada por las autoridades llevó a una censura generalizada de la tregua y la prohibición que la noticia llegue a los países beligerantes a través de la prensa hegemónica. Solo algunos medios, principalmente los alternativos o los políticamente identificados, pudieron dar a conocer lo que pasaba. Inmediatamente se prohibieron las treguas y declararon que cualquier soldado que fraternice con el enemigo sería ejecutado. Un joven cabo de la 16° Reserva de Infantería de Baviera llamado Adolf Hitler también se opuso a la tregua. Todas las medidas desembocaron en un recrudecimiento mayor de la guerra y la pérdida de millones de vidas humanas.

 

LEGADO

 

En el Britannia Stadium, perteneciente al club de fútbol inglés Stoke City, está la estatua “All Together Now” que representa la Tregua de Navidad. Son un soldado alemán y un aliado que se dan la mano con una pelota de fútbol entre ellos como símbolo de aquella Navidad de 1914.

Todos esos soldados que desafiaron las órdenes militares y apostaron por un momento de paz fraterna fueron víctimas del ascenso del fascismo en Europa cuando volvieron (los que pudieron) a sus países. Es decir que sufrieron doblemente los horrores del capitalismo en uno de sus periodos más crueles, donde apostaban a la guerra como la continuidad de su política de explotación. El resultado fue otra guerra mundial, con el doble de sufrimiento humano. Pero el hecho de haber desafiado la mirada imperialista y haber puesto por encima la fraternización, fue determinante para fortalecer de confianza los movimientos de resistencia posteriores que nacieron en Europa.

Las tropas de ambos bandos identificaban al territorio entre las trincheras como la “tierra de nadie”. Esta fue, entre el 24 y el 25 de diciembre del 1914 la “tierra de todos”, sin importar la nacionalidad.

 

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